
Desde hace un par de dias queria escribir una entrada pero le pereza me ganaba XD
Y si, como dice el titulo, termine el libro de His Dark Materials (La materia oscura)
El final fue...raro xD En el segundo libro " La Daga" introducen a este niño Will y por como va a vanzando su relacion con Lyra crees: aww se van a enamorar y si, se enamoran pero ese final! ESE FINAL!! *me voy a llorar a un rincon* siempre crei que se quedarian juntos, y no que cada uno se iria a su mundo.
Me impresiono mucho el final de la Señora Coulter y Lord Asriel ( T-T Asrieeel) pero fue genial, como ambos se unieron contra Metraton (el angel ese) para evitar que le hiciera daño a Lyra, simplemente genial...
También lamente la muerte de Baruch y Baltamos... eso fue tan triste ( hey, ellos eran gays verdad? xD)
Lord Asriel sacó un enorme atlas del arcón de los mapas y después de abrirlo buscó las páginas en que aparecía el Himalaya
¿Puede ser más preciso? - preguntó a Baruch - . ¿Puede mostrarme con exactitud el lugar?
- Con la daga... - dijo el ángel balbuceando, y lord Asriel se percató de que comenzaba a perder la lucidez - . Con la daga puede entrar y salir de cualquier mundo cuando lo desee... El chico se llama Will. Pero él y Balthamos corren un grave peligro... Metatron sabe que poseemos su secreto. Nos persiguieron... Me capturaron a mí solo en los límites del mundo de usted... Yo era su hermano... Así es como dimos con él en el corazón de la Montaña Nublada. Antiguamente Metatron era Enoch, hijo de Jared, hijo a su vez de Mahalalel... Enoch tenía muchas esposas. Le gustaban los placeres carnales... Mi hermano Enoch me repudió porque... Ay, querido Balthamos...
-Sí, sí. Una cueva... Su madre... Un valle inundado por el viento y el arco iris... unas banderas sobre el templo, desgarradas...
El ángel se incorporó para mirar el atlas.
En ese momento el daimonion onza se levantó de un salto y se dirigió rápidamente hacia la puerta, pero fue demasiado tarde: el ordenanza que acababa de llamar abrió sin esperar a que le invitaran a entrar. Así era como hacían las cosas; nadie tenía la culpa; pero al observar la expresión del soldado, lord Asriel se volvió y vio a Baruch temblando debido al esfuerzo que le suponía mantener el control de su maltrecho cuerpo. De pronto una ráfaga de aire penetró por la puerta abierta y se abatió sobre el camastro, y las partículas de la forma del ángel, desprendidas por su intenso debilitamiento, se elevaron en un caótico remolino y desaparecieron.
-¡Balthamos! -susurró una voz en el aire.
Balthamos sintió la muerte de Baruch en cuanto se produjo. Con gritos y sollozos, se
elevó en el aire nocturno sobre la tundra, agitando las alas, y dio rienda suelta entre las nubes a su angustia. Al cabo de un rato consiguió tranquilizarse y regresó junto a Will, que permanecía despierto con la daga en la mano, escrutando la húmeda y gélida oscuridad.
-¿Qué ocurre? -preguntó cuando el ángel apareció temblando a su lado-. ¿Has captado algún peligro? Ponte detrás de mí...
-¡Baruch ha muerto! -exclamó Balthamos-. Mi amado Baruch ha muerto.
-¿Cuándo? ¿Dónde?
Balthamos no pudo responder; sólo sabía que la mitad de su corazón se había apagado. No podía permanecer quieto. Volvió a alzar el vuelo, llamando a Baruch, sollozando, llamándole de nuevo.
Me senti tan triste al leer la reaccion de Balthamos... pobrecito es tan no se, desesperado por su tristeza.
Yo me comportaria igual si la persona que mas quiero se muriera asi como asi...
Me volveria loca de tristeza.
Otra parte que me hizo casi llorar fue cuando Lyra tiene que ir al mundo de los muertos para buscar a Roger, pero tiene que separarse de Pantalaimon (su daimonion)
- Pan, nadie ha hecho esto antes que nosotros - murmuró Lyra, temblando - , pero Will asegura que volveremos y yo te juro, Pan, mi querido Pan, te juro que volveremos... De veras... Cuídate, cariño... Aquí estarás seguro, volveremos... ¡Aunque tenga que pasar el resto de mi vida buscándote, no descansaré hasta...! ¡Ay, Pan..., mi querido Pan..., no tengo más remedio que...!
Lyra lo apartó, y el daimonion, temblando de frío y aterrorizado, se agazapó sobre el suelo cubierto de lodo.
Will no podía apreciar en qué animal se había convertido Pantalaimon. Parecía muy joven, un cachorro, desvalido y derrotado, una criatura tan sumida en la tristeza que era más tristeza que criatura. Sus ojos no se apartaban de Lyra. Will observó que ella se esforzaba en no volver la cara, en no rehuir su sentimiento de culpa, y admiró su honradez y su coraje al tiempo que sufría por que la niña tuviera que separarse de su daimonion. Entre ellos había una corriente tan fuerte de sentimiento que hasta la atmósfera estaba cargada de electricidad.
Pantalaimon no preguntó por qué, pues ya lo sabía; y no preguntó a Lyra si quería más a Roger que a él, ya que también sabía la respuesta. Y sabía que si él decía algo, Lyra no podría resistirlo; de modo que el daimonion guardó silencio para no disgustar al ser humano que le iba a abandonar, y ambos fingieron que la separación no les dolería, que muy pronto volverían a reunirse, que todo saldría bien. Pero Will sabía que la niña tenía el corazón destrozado.
Lyra subió a la barca. Pesaba tan poco que la embarcación apenas se movió. Se sentó junto a Will, sin apartar la vista de Pantalaimon, que permaneció temblando en el borde del espigón. Pero cuando el remero soltó la anilla de hierro y empuñó los remos para alejarse, el pequeño daimonion perro trotó por la plataforma hasta alcanzar el extremo; sus pezuñas resonaban suavemente sobre las tablas mientras el animalito observaba en silencio cómo se alejaba la barca.
Al cabo de unos instantes el espigón se desvaneció en la niebla.
Entonces Lyra se puso a sollozar tan apasionadamente que incluso en aquel mundo donde los sonidos quedaban sofocados por la niebla produjo un eco, aunque por supuesto no era un eco sino la otra parte de su ser que sollozaba desde la tierra de los vivos mientras Lyra se alejaba hacia la tierra de los muertos.
Pobre Pan, si me pasara algo asi a mi (bueno en primer lugar, si yo tuviera un daimonion xD) creo que me moriria de angustia al saber que dejo a mi daimonion ahi solito e indenfenso... ay no que feo...
Otra parte asi "impresionante" es cuando la Señora Coulter engaña a Metraton para que la siga hasta donde esta Lord Asriel para poder deshacerse del angel.
- ¿Qué le has dicho?
- Le mentí descaradamente, Asriel. No perdamos tiempo, no soporto esta espera... No viviremos, ¿verdad? ¿No sobreviviremos como fantasmas?
- Si caemos en el abismo, no. Hemos venido aquí para conceder a Lyra la oportunidad de hallar a su daimonion y alcanzar la madurez. Si conducimos a Metatron a su extinción, Marisa, la niña tendrá tiempo de conseguir ambas cosas, y si nosotros sucumbimos con él, no tiene importancia.
- ¿Y Lyra se salvará?
- Sí, sí - respondió lord Asriel con ternura.
Luego besó a la señora Coulter. Su cuerpo le pareció tan suave y ligero como hacía trece años, cuando Lyra fue concebida. La señora Coulter rompió a llorar suavemente.
- Le dije que iba a traicionaros a ti y a Lyra - dijo cuando logró dominarse - , y él me creyó porque estoy corrompida y llena de maldad; hurgó tan profundamente en mi interior que yo estaba segura de que vería la verdad. Pero mentí a la perfección. Mentí con cada fibra de mi ser, poniendo de relieve todo el mal que había cometido... No quería que él descubriera ni un ápice de bondad en mí, y lo logré. No hay bondad en mí. Pero quiero a Lyra. ¿De dónde procede este cariño? Lo ignoro; se apoderó de mí con nocturnidad y alevosía, como un ladrón, y ahora sé que la quiero tanto que mi corazón rebosa de amor. Confiaba en que mis crímenes fueran tan monstruosos que ese amor no fuera mayor que una semilla de mostaza a la sombra de aquéllos, deseé haber cometido unos crímenes aún mayores para ocultar ese amor... Pero la semilla de mostaza arraigó y fue creciendo, y el pequeño brote verde me partió el corazón y temí qué él viera...
La señora Coulter se detuvo para recuperarse. Lord Asriel acarició su reluciente cabello, aureolado por el Polvo dorado, y aguardó
La señora Coulter exhaló un prologado y estremecido suspiro. Luego se alisó la falda sobre los muslos y se recogió el pelo detrás de las orejas.
- Acércate, Metatron - susurró - . Ha llegado el momento.
Del aire dorado surgió de pronto la sombra de Metatron, envuelta en una capa, y enseguida comprendió lo que ocurría: los dos daimonions, agazapados y alertas, la mujer con la aureola de Polvo, lord Asriel...
Lord Asriel se arrojó en el acto sobre él, aferrándolo por la cintura y tratando de derribarlo. Pero el ángel tenía los brazos libres, y con sus puños y antebrazos le golpeó en la cabeza y el cuerpo, dejándolo sin aliento, con unas cuantas costillas maltrechas y una brecha en el cráneo.
No obstante, lord Asriel consiguió rodear con los brazos las alas del ángel, inmovilizándolas. La señora Coulter saltó entonces entre las alas inmovilizadas y agarró a Metatron del pelo. El ángel poseía una fuerza descomunal: era como asir la crin de un caballo desbocado. Metatron sacudió la cabeza con furia, zarandeando a la señora Coulter de un lado a otro. Ella sintió el poder de las inmensas alas plegadas que pugnaban por liberarse, pero lord Asriel las sujetaba con fuerza.
Los daimonions también atacaron a Metatron. Stelmaria le clavó los dientes en una pierna mientras el mono dorado desgarraba el borde del ala que tenía más cerca, arrancándole las plumas y las barbas. Pero eso sólo consiguió espolear la furia de Metatron. Con un repentino y gigantesco esfuerzo, el ángel se arrojó a un lado, liberando un ala y aplastando a la señora Coulter contra una roca.
Durante unos segundos la señora Coulter se quedó aturdida y le soltó. El ángel se alzó de nuevo, batiendo el ala que tenía libre para desembarazarse del mono dorado. Pero lord Asriel seguía rodeándolo con los brazos, y como el volumen era ahora menor, podía sujetarlo con más fuerza. Empeñado en asfixiar a Metatron, lord Asriel le estrujó las costillas hasta que éstas crujieron, al tiempo que procuraba esquivar los salvajes golpes que le asestaba el ángel en la cabeza y el cuello.
Los golpes comenzaban a surtir efecto. Y mientras lord Asriel trataba de conservar el equilibrio sobre las piedras, sintió un golpe brutal en la parte posterior de la cabeza. Al arrojarse a un lado,
Metatron había aprovechado para agarrar una piedra del tamaño de un puño con la que golpeó a lord Asriel en el cráneo. Este sintió que los huesos de su cabeza crujían y calculó que otro golpe como aquél lo mataría. Aunque perturbado por el dolor - un dolor infinitamente peor que la opresión de su cabeza contra el costado del ángel - , lord Asriel siguió aferrado a Metatron: los dedos de su mano derecha aplastaban los de la izquierda mientras se movía torpemente de un
lado a otro tratando de apoyar los pies con firmeza sobre el suelo sembrado de piedras.
Cuando Metatron alzó la piedra ensangrentada para descargar otro golpe, una forma dorada y peluda saltó como una llama sobre la copa de un árbol, y el mono dorado hundió sus dientes en la mano del ángel. Éste soltó la piedra, que cayó al suelo y rodó hasta el borde del abismo. Metatron movió el brazo a izquierda y derecha, tratando de librarse del daimonion; pero el mono siguió aferrado a él con los dientes, las garras y la cola, y de pronto la señora Coulter se arrojó sobre la gigantesca y blanca ala que no cesaba de batir y la sujetó con fuerza.
Habían conseguido inmovilizar a Metatron, pero no herirlo. Y mucho menos conducirlo al borde del precipicio.
Lord Asriel sintió que le abandonaban las fuerzas. Se esforzaba en no perder el conocimiento, pero sangraba en abundancia y con cada movimiento perdía más sangre. Sentía los bordes de los huesos rozar unos con otros y rechinar dentro de su cráneo. Estaba conmocionado: todo lo que sabía era que debía sujetar al enemigo y derribarlo.
La señora Coulter palpó el rostro del ángel hasta dar con los ojos y hundió los dedos en ellos.
Metatron lanzó un grito. El eco respondió de un extremo al otro de la gigantesca caverna y su voz reverberó entre las colinas, multiplicándose y disminuyendo. Los lejanos fantasmas se detuvieron en su infatigable procesión y alzaron la cabeza.
Y Stelmana, el daimonion onza, cuya conciencia comenzaba a desvanecerse junto con la de lord Asriel, hizo un último esfuerzo y se arrojó sobre el cuello del ángel.
Metatron cayó de rodillas. La señora Coulter, que había caído con él, vio los ojos inyectados en sangre de lord Asriel que la miraban con gesto implorante. La mujer se levantó apresuradamente, horrorizada y tapándose la boca con la mano, empujó a un lado el ala que seguía batiendo, agarró al ángel del pelo y le estiró la cabeza hacia atrás para que la onza pudiera clavarle los dientes en el cuello.
Lord Asriel tiró de él y ambos cayeron hacia atrás, tropezando con las piedras y rodando. El mono dorado cayó con ellos, mordiendo, arañando, desgarrando... Casi habían alcanzado el borde del precipicio, pero de pronto Metatron se incorporó y con un último y descomunal esfuerzo abrió las alas, que parecían una gigantesca marquesina blanca, batiéndolas una y otra vez... Metatron había logrado desembarazarse de la señora Coulter y siguió batiendo las alas con fuerza para conseguir despegar, hasta que alzó el vuelo mientras lord AsrieLseguía afe-
rrado a él pero a punto de desfallecer... El mono dorado tenía los dedos enganchados en el pelo del ángel y estaba decidido a no soltarlo...
Pero habían salvado el borde del abismo. ¡Se elevaban en el aire! ¡Si volaban más alto y lord Asriel caía, Metatron conseguiría escapar!
-¡Marisa! ¡Marisa!
El desesperado grito brotó de labios de lord Asriel, y la madre de Lyra, con la onza a su lado y un rugido en los oídos, se levantó, recuperó el equilibrio y saltó con todas sus fuerzas, derribando al ángel, a su daimonion y a su amante que agonizaba. Aferró aquellas alas que no cesaban de batir, y los arrastró a todos por el precipicio.
Un sacrificio que solo una madre y un padre podrian hacer... dar su vida por su hijo, ademas que es genial como la Señora Coulter engaña a Metatron seduciendolo, quien seduce a un angel y vive para contarlo? (bueno...vive temporalmente hasta que se tira por un precipicio XD)
Una de las partes mas chocantes...
Con sigilo y cautela, el padre Gómez siguió el curso del río. Su daimonion, el escarabajo de lomo verde, revoloteaba probando el aire; su vista era menos aguda que la del sacerdote, pero su sentido del olfato, muy desarrollado, captó el olor de la carne de los niños con toda claridad. Se adelantaba un poco, se posaba en un tallo de hierba para aguardar al sacerdote, y después volvía a adelantarse. Cuando el insecto captó el rastro que los cuerpos de los niños habían dejado en el aire, el padre Gómez alabó a Dios por la misión que le habían encomendado, porque estaba claro que el niño y la niña iban a caer en un pecado mortal. Allí estaba: el movimiento rubio oscuro producido por el pelo de la niña. El sacerdote se acercó un poco y sacó el rifle, equipado con un telescopio maravillosamente construido, de forma tal que al mirar por él la imagen no sólo aparecía ampliada sino más nítida. Sí, allí estaba la niña, que se detuvo para mirar atrás. Al ver la expresión de su rostro, al sacerdote le chocó que un ser tan malvado pudiera ofrecer un aspecto tan radiante, confiado y feliz.
Padre estúpido siempre la religion cagandose en todo XDDDD
Eso de "dio gracias a dios" grrr me emputo... hiban a matar a la pobre Lyra solo porque iba a hacer lo correcto? (matar a dios)
Esta parte es simplemente genial...tan tierna e inocente.
Will notó que los dedos de Lyra temblaban sobre sus labios y le sostuvo la mano con una de las suyas. Ninguno de ellos se atrevía a mirar al otro a los ojos; se sentían confundidos, eufóricos.
Sus labios se rozaron, como dos polillas que chocan torpemente entre sí. De pronto, antes de que pudieran percatarse de lo que hacían, se abrazaron y besaron con avidez, ciegamente.
-Como dijo Mary -susurró Will-, enseguida te das cuenta cuando alguien te gusta. Mientras estabas dormida, en la montaña, antes de que ella te raptara, le dije a Pan...
-Ya lo oí -musitó Lyra-. Estaba despierta. Quise decirte lo mismo y ahora sé que esto que siento por ti lo sentí desde el primer momento en que nos conocimos. Te amo, Will, te amo...
A que no es lindo y tierno? me encanto esa parte, como Lyra trata de imitar el cuento del "mazapan" de Mary Malone... (ella les dice que la primera vez que se enamoro fue cuando ella era pequeña y un niño le dio mazapan en la boca)
....
-¡Ay, Baruch, ya no puedo más! -exclamó-. Will y la niña están a salvo y todo irá bien, pero éste es el fin para mí, aunque lo cierto es que morí contigo, mi amado Baruch.
Y en unos instantes desapareció.
Insisto, si son gays verdad?
....
-Lyra...-dijo Will.
-Will... -dijo ella.
Will abrió una ventana que daba a Cittágazze. Se hallaban en el parque que rodeaba la amplia mansión, no lejos del límite del bosque. Will atravesó la ventana por última vez y contempló la silenciosa ciudad, los tejados que relucían bajo la luna, la torre que se erguía sobre ellos, el barco iluminado que aguardaba en el plácido mar.
Luego se volvió hacia Serafina y dijo procurando controlar el temblor de su voz:
-Gracias, Serafina Pekkala, por habernos rescatado en el mirador y por todo lo demás. Te ruego que seas buena con Lyra mientras viva. La amo más de lo que alguien haya sido amado.
En respuesta, la reina de las brujas besó a Will en las mejillas. Lyra murmuró unas palabras a Mary y ambas se despidieron con un abrazo. Acto seguido Mary y Will pasaron a través de la última ventana y regresaron a su mundo, a la sombra de los árboles del Jardín Botánico.
«A partir de ahora tengo que intentar mostrarme alegre», pensó Will, pero era como tratar de aplacar a un lobo enfurecido que sostienes en brazos y pretende arañarte la cara y arrancarte los ojos. No obstante lo consiguió, convencido de que nadie había advertido el esfuerzo que le había costado.
Will sabía que a Lyra le estaba costando el mismo esfuerzo, como confirmaba la expresión forzada y la tensión de su sonrisa. -
No obstante, Lyra sonrió.
Un último beso, tan apresurado y torpe que sus mejillas chocaron entre sí y una lágrima pasó de los ojos de Lyra al rostro de Will; sus dos daimonions se despidieron con un beso y Pantalaimon atravesó corriendo el umbral y saltó en brazos de Lyra. Acto seguido Will empezó a cerrar la ventana. Al concluir la operación, la vía de acceso quedó cerrada y Lyra desapareció de la vista.
No es justo...yo esperaban que se quedaran juntos y no que cada uno por su lado, eso si SUCKS.
Lyra apoyó las manos en el lustroso pelo de su daimonion. En ese momento oyó cantar a un ruiseñor en un rincón del jardín y notó que la brisa agitaba su pelo y las hojas de los árboles. Todas las campanas de la ciudad tañían simultáneamente: una más abajo, otra junto a ellos, otra más alejada, una agrietada y arisca, otra grave y sonora, pero todas, con sus distintas voces, se habían puesto de acuerdo en la hora que era, aunque algunas la señalaran con más parsimonia. En aquel otro Oxford donde Will y ella se habían besado en el momento de despedirse también tañían las campanas, cantaba un ruiseñor y la brisa agitaba las hojas del Jardín Botánico.
-¿Y luego qué? -preguntó su daimonion con voz somnolienta-. ¿Qué es lo que debemos construir?
-La república del cielo -respondió Lyra.
Pero tanta "desilucion" por personajes buenos valio la pena para un final unico.
Eso de "La republica del cielo" mis aplausos para el señor Pullman, me encanto la trilogia y es mas...
Hasta ganas de tener un daimonion me quedaron, quien no querria uno?











